+Martes, 15 de junio 2010


CASTIGAN LA SOLIDARIDAD

Luis, el Vigilante de Seguridad Eulen, cada vez hace mas difícil que tengamos solidaridad entre nosotros. El motivo de esta reflexión surge del control que ejerce sin motivo, cuando hay 42 personas y ha alcanzado la capacidad máxima, que debes apuntarte y esperar que alguien salga. Desde que frecuento Café y Calor, he estado viendo el despropósito de su Responsabilidad, en un local habilitado para proporcionarnos acogida. La Seguridad en estos tiempos es algo crucial y si fuese yo el Responsable, quizás no pondría la mano en el fuego o tampoco me querría coger los dedos. Esta claro que estas decisiones se toman en los Despachos, pero desde el Campo, su juicio es un despropósito mayor, que permitir la entrada de uno, dos o tres personas mas. No solo será irracional que lo es, sino que promueve los roces y los conflictos en el exterior, mientras ajenos, el Equipo Profesional están sentados dentro. En esta publicación me quiero ceñir, a los “pobres” que cuando terminan de hacer su propósito, salen a la calle para que los compañeros que estén fuera esperando, puedan entrar a realizar también su propósito. Todo un ejemplo que diariamente sucede, mientras los Animadores Socio-culturales desprecian su gesto.

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Digo desprecian por que yo nunca me cansaría de escuchar el noble motivo que les impulsa a hacerlo, que les provoca un primer sentimiento de incomprensión a quienes lo realizan, explicándo a los Profesionales el motivo por el que lo hacen. En la dinámica de los Trabajadores, no solo está humillar, sino que aun por encima, procuran que los habituales malentendidos por falta de costumbre con sus Normas, sean motivo de una condescendiente comprensión por la sorpresa ante el castigo. No lo entiendo, pero tiene consecuencias impredecibles. Hoy el motivo de amenazar con llamar a la policía, fue que el usuario solidario dejo entrar a los que esperaban afuera, el cual, una vez fuera, se dio cuenta que se había olvidado el teléfono móvil cargando dentro y quiso entrar para evitar que se lo robasen. Luis, no solo no lo dejaba pasar de la puerta por superar la capacidad máxima, tampoco quiso ir a cogérselo, ni tan siquiera recogérselo, imposible avisar a alguien. Escuché todo desde la ventana de la Lavandería, fueron momentos de cierta tensión de alguien que no puede quedarse sin el móvil y tenia a alguien que se le imponía en su camino. Aunque la conversación empezó bien, al rato, el usuario estaba sintiéndose frustrado, esperando que le tocase entrar, mirando como un psicópata por el cristal, sin poder estar tranquilo. Hasta que le debió de permitir la entrada. Luis se reía con sus colegas, que observaban fijamente al mosqueado coger el móvil, visiblemente enfado, comprensible dado lo que suponía.

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Los comentarios del Vigilante ante estos imprevistos, haría sentir ridículo a cualquiera, ante la necesidad de querer entrar urgentemente. Su cara de una sorpresa desmesurada que no le aburre, para escuchar con el veredicto en la boca y una falsa seguridad personal en que el Equipo le respaldará si termina diciendo, “no se puede, son las Normas”. Equipo que a su vez, si cansases al Vigilante, disfrutarían si se requiriera su presencia, para que el Animador salga a que asumas su autoridad, con riesgo de prohibirte la entrada, dos, siete, quince… días, al aseo o el desayuno, tras recordarte que, “ya te lo explicaron en el Despacho, el primer dia que entraste”. La peor aptitud es la del Animador Xosé, que le divierte, causando humillación por ofensa, que al cerrar la puerta crea una impotencia que antes o después, la terminas pagando con alguien. Por contra, las Animadoras, intervienen mas femeninamente, con aires de mujeres universitarias, que trabajan fuera de casa, y se quieren equiparar a los malos hábitos del macho del gallinero. Resulta vergonzosos verlos sentarse riéndose, sin hacer comentarios que podamos escuchar, pero viendo que tienen una dinámica cobarde que no realizarían con personas ajenas al Trabajo Social, por que creerían que no les entenderíais. Un aplauso para los buenos de esta película.

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