<Lunes, 31 de mayo 2010


MI MUDANZA

Todos los días cuando despierto, aparte de arreglar el coche antes de salir, tengo que organizarme para coger las cosas que necesito llevarme y cada vez son más mis olvidos, fruto de la intención de no querer volver.

principal

Llevo varios días preguntándome, ¿que utilidad tiene tener el coche estacionado en el parking de la avenida Portugal?, si cuando lo decidí aparcar allí era por una cuestión de discreción y después de dos meses durmiendo en su interior, esa virtud se me antoja ridícula. Ya no es solo por los vecinos, sino por el resto de transeúntes, que desde que Teodorico me vio colocando el maletero, he visto a varios de sus amigos paseándose por el aparcamiento. Hoy por el parking, vi al “Madriles” y cuando me vio de lejos, me sonrió como diciéndome “ya se donde tienes el coche y te lo voy a joder“, que me imagino que todo Café y Calor también saben que tengo un coche, donde lo tengo aparcado, la marca e incluso, quizás hasta la matricula.

En mi actual logística tiene prioridad minimizar mis olvidos y tener la ducha a medio kilómetro no me facilita las cosas, por tanto ya no me interesa tanto la discreción como la logística, ademas de que no me permite disfrutar las ventajas que tiene dormir “en la calle” y contar con un coche, que tambien uso de armario. Ya no solo es no olvidarme lo que necesito, si no que ademas son las cosas inútiles que hago al cabo del día que me hacen perder el tiempo. Aunque no tengo ninguna obligación que hacer durante el día, entre desayunar, ducharme, comer, cenar y lavar ropa, tampoco me da la impresión de que me sobre el tiempo. Si a ello debo sumar que tengo que empezar a buscar un trabajo para salir de aquí, el resultado es tener que optimizar el tiempo, o al menos las mañanas. Medio kilómetro para ir y medio kilómetro para volver, es un kilómetro entero, que esta madrugada he llevado el coche hasta el aparcamiento del Albergue Covadonga. Para ello, he escogido una noche tranquila, como ha sido esta noche, para evitar que pudiera haber algún Control de Alcoholemia y me fueran a pillar sin seguro. La próxima vez que vea al “Madriles” seré yo quien le mire sonriéndole como diciendo, “¿a que no sabes donde he aparcado el coche?”. Aunque me sea útil acercar el coche lo más posible a Café y Calor, no puedo evitar pensar en la virtud de la prudencia, que de mano me aconsejo no acercarlo tanto, pero eso ya, mejor no pensarlo.


DOBLE CLIC EN MES Y AÑO PARA CONTINUAR

Junio 2.010

“Donde hay justicia no hay pobreza”


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s