<Miércoles, 24 de febrero 2010

DIA 0

En el día de hoy, mi madre ha llamado a la Policía por que le di una bofetada, tras darme ella un golpe seco en el hueso de mi muñeca con un palo. Nunca olvidaré este día, ni este mes, ni este año. No pretendo justificarme, no lo he resistido. Toda la vida recibiendo correctivos que esta vez le contesté. Jamás diré que la bofetada fuese impulsiva, fui consciente. Aguanté el dolor que me produjo con los ojos cerrados, hasta que se me pasó, que lo pensé y le di una bofetada que me causó satisfacción. Tampoco le di fuerte, pero si lo suficiente. Cuando la recibió, vi en sus ojos, odio, un odio que nunca le había visto antes, un odio que resultó ser vengativo. Muchísimas veces he escuchado el tono bajo de odio de mi madre, pero este odio era inteligente y ella siempre ha presumido de no serlo. Ahora entiendo. Nunca lo habría podido creer.

Tras pegarla, me fui a encerrarme a mi habitación, ¿que más se puede hacer tras discutir con una madre mientras vives en su casa? No pasó mucho tiempo cuando escuché una emisora y entendí que había llamado a la Policía. Más bien, por fin había llamado a la Policía, después de tantos años amenazándome con ella. No me dio tiempo a acercarme a la puerta, cuando picaban en la puerta de mi habitación y se identificaban. Salí, me preguntaron y respondí con la verdad, con toda la verdad. “La golpeé si, pero menuda ostia me dio ella primero”. No quedaron satisfechos. No quise que mi madre me llamase “testigo falso”, que esperé poder llamárselo yo a ella. Los policías finalmente estaban por no intervenir, hasta que mi madre me provocó y salté gritándole. Los policías no tenían dudas tras relajarse y asustarlos, que me informaron “de que quedaba detenido”. Me dejaba poner las esposas, pero me indicaron que me diese la vuelta para ponérmelas a la espalda. La verdad es que pese a lo anunciado de este día, no me dio vergüenza que dos policías, delante de todos los vecinos, me bajaran esposado al coche-patrulla. ¿Qué pensarían? Por que yo solo pienso que por fin se acaba la relación con mi madre. No le pienso perdonar esta Denuncia en mi vida.

Estuve todo la noche encerrado en el calabozo. Me metieron con otro maltratador, un asturiano de 30 años, que ha mandado mensajes telefónicos y acosado a su pareja con una Orden de Alejamiento en vigor. Solo de poder escucharlo, veo lo inservible que resulta hablar de ello, cuando ellas han llamado a la Policía y eso significará algo. Sus explicaciones de lo sucedido me desconsuelan, pero veo su futuro mas claro que el mio. Él me hablaba de una mujer y yo le tendría que hablar de mi madre. El asturiano se ponía nervioso con mi silencio, que para que dejase de desconfiar de mi, le dije que “estaba por lo mismo que él, pero que preferiría no hablarle del tema”, que prosiguió con sus explicaciones. Abrieron la puerta, me sacaron a prestar Declaración y solo pensé en que todo estaba perdido.

Subo a prestar Declaración, donde mi Abogado de Oficio me explica mis Derechos y en contra de su opinión, reconozco los hechos. Menuda cara me ha puesto. Aliviado, me pongo a hablar de todo lo que no he tenido tiempo de pensar, de todo lo que viví este último mes, de todo lo que me ha ocurrido desde que regresé de Canarias por la crisis, de todo lo poco que se de mi vida. Finalmente, lloré cuando me hacen detallarles la llamada telefónica de una amiga de mi madre que les he mencionado, una Celestina. Los Funcionarios tenían bastante y me quedé a solas con mi Abogado. Él me preguntó los motivos y le hablé de los miedos de mi madre por su Herencia. Se interesa por mi Capital, pero tengo poco que contarle, no se trata de una “herencia”, si no del concepto de mi madre sobre su Herencia. Decepcionado se desinteresa. Me ha gustado este Abogado. Me ha explicado bien las cosas. Ha intentado que le entendiese. Ve claras las cosas.


EXTRACTO DE LA SENTENCIA


El hecho de que ella me agrediese primero con el palo, me da alas para creer que todo va a salir bien. Le pedí 60 euros para cambiar la batería, después de varias veces durante las nevadas de este invierno, haber tenido que llamar a la grúa del Seguro para arrancarlo. Cuestioné “los insultos y las amenazas”, como si la Denunciante no me hubiera dicho nada, como si la Victima no hubiese hecho nada. “La calefacción al máximo”, explica como lo pasé con el frío que hizo este invierno polar y que ella no quiso encenderla ni cuando nevó, después de que yo llevase 10 años aclimatado a Canarias. “Lo de abrir la nevera” fue la primera vez que se me ocurrió y fue irónicamente para quejarme de que no quisiese poner la calefacción, que solo demuestra como estaban las cosas en la casa. Hasta tal punto que golpeé la nevera, nunca para romperla, un ayudante de cerrajero hubiera atacado las bisagras colgándose de la puerta. Mi madre, con prótesis en las rodillas, me desarmó demasiado fácilmente, un forcejeo por el palo podría haberla hecho caer. Una vez que se lo solté, me pega con él y se queda muy satisfecha, pero le duró poco tiempo. Nunca una bronca había durado tanto tiempo, ni tan constante, ni tan intensa. No fui capaz de decirles mucho más.

Ahora, escribiéndolo, se podría decir que sus mentiras se venían abajo, mis sospechas, los descubrimientos, las revelaciones, otras torpezas y todo ello, llevo a que ella sufriese su juego, como en un espejo, mientras yo, yo solo podía reírme delante de ella viéndola en su sufrimiento, pensando que ella también lo había estado viendo en mi durante toda mi vida. Mi intención de marchar de su casa era impensable para ella, que quiso utilizar todo lo que tenía para atarme. Tengo claro que ella prefiere antes, dejarme un antecedente policial como este, que permitirme que la dejase sola. Resulta curioso ver como mi propia madre se aprovechó y fomentaba mis miedos para tener alguien que le hiciese compañía, sin importarle nunca su hijo, hasta su muerte. Es difícil de creer, es mas difícil hacerlo creer. A estas alturas no importa la verdad, no me van a condenar por la verdad, si no por que es muy difícil de creer, pero la verdad siempre será la verdad. Ahora tengo toda una vida para demostrarla, eso si, ahora voy a poder hacerlo sin mi peor enemiga. Me regresan al calabozo, donde el colega me dejó pensar en lo mio, viendo la preocupación con la que le regresé.

No pienso permitir que mi madre utilice los archivos policiales en defensa de su forma de vida ilegal. Como se le ocurra quitarme la Denuncia, el que la va a denunciar soy yo y así sacamos todos los trapos sucios, que salir saldré culpable, pero lo disfrutaré. Lo que más me fastidia es que la Celestina se esté quedando fuera del belén. Como me gustaría que no se saliese tan de rositas. La mencioné en la Declaración, pero me rompí a llorar contándolo, que solo demuestra que la siento más culpable, que mi madre, estando sola, tomará esta decisión. Por lo menos tengo mis sentimientos claros. Solo de pensar en explicar que la Celestina debe de hacerlo por gusto y no por interés, no se lo creería ni mi Abogado.

Nunca había pasado una noche en unos calabozos, que solo se oye, “que no quieren la comida que dan” o que “no van a dormir con la manta que les dieron”, que nunca se sabrá quien se tapó primero que tú con ella. Yo comí la cena que me dieron y estaba buena. Los nervios me hacen comer. Yo me tapé y quise dormir. Necesito taparme, necesitaba dormir, pero con la jarana que hubo fue imposible. En estas me vuelven a sacar del calabozo y veo a Borja, que fuimos a la misma clase en la escuela y ahora parece ser que es policía. No me avergonzó mucho que se enterase, aunque se enteren todos ellos. Me ha visto y se ha ido sin decirme nada. Hoy es un día feliz para mi, se acabó mi madre, pero revivo aquellos horribles recuerdos de mi pasado. Aquel trauma del acoso escolar ya lo superé, sin saber lo que soportaba en casa. Este segundo trauma está a punto de superarse solo, sino, tiempo al tiempo. Me regresan al calabozo. Ver a Borja, me recuerda a mis tíos, sus vecinos puerta con puerta, pero que se enterasen ellos es lo que menos me importaría, si es que no lo saben ya. Ver a Borja también me hace pensar en Álvarez-Buylla, que me han dicho que ha llegado a ser Juez y espero que no me toque a mi.


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<Jueves, 25 de febrero 2010

DIA 1

Por fin, hoy me han sacado de la Comisaría y las opiniones en voz alta de otros detenidos que “nos íbamos a quedar otro día más”, eran meras conjeturas. Tengo la cabeza agotada por mis colegas de los otros calabozos, desde que llegaron “Espinete” y su amiga de amanecía, que pensé que estábamos en Barrio Sésamo por las tonterias que no dejaron de decir. Mientras las metían para adentro de su calabozo, me ha sorprendido el vocabulario soez que le oí a un policía, que seguro conoceré de haberlo visto por la avenida de Buenavista. De acuerdo que la situación para mejor sobrellevarla hacia posible la ordinariez, pero en un calabozo franquista con muy poco cambio en la decoración, me sirvió para ver un capitulo en vivo de “Cuéntame como paso…”. Mi compañero de calabozo estaba muy satisfecho conmigo, después de haberme tenido presente mientras estuvo hablando todas las horas, que cuando me iba estuvo a punto de darme un abrazo.

Me dieron traslado a los Juzgados, donde tuve la oportunidad de viajar en una de las furgonetas de la Policía. Parece mentira, pero lo he visto como una nueva experiencia en mi nueva vida, una excursión por las Instituciones Públicas más mencionadas de los últimos tiempos. Un querer saber lo que se siente dentro. Ayer, todo el día pensando en que había llegado el famoso día en el que mi madre me decía que “iba a estar solo en el mundo”, en el que tantos días he tenido que meditar de “¿como sería mi vida sin mis padres?”, que de momento solo disfruto con las pequeñas cosas de esta experiencia policial, sin tener en cuenta en la situación en que me veo. Ya improvisaré.

Tengo algunas cosas medianamente claras. Toda la verdad sin tapujos, ya no viviré mas en las consecuencias de las mentiras. No quiero que mi madre me pueda llamar “testigo falso”, por tanto hay que reconocer que eligió un buen momento para denunciarme. Mi comportamiento es indefendible, que lo que pueda añadir es secundario. Por lo contrario, su comportamiento parece ejemplar, muy del estilo de como le gusta a su amiga, la Celestina. Mi madre me dio el primer golpe y el mio fue menor. Me quiero ir de su casa. No quiero saber nada más de ellas. Lo único que tengo claro es que no quiero tratos, vamos a Juicio y sino voy a forzar el Juicio. Veamos que es lo que dice mi madre, haber como se retracta de esto, por que de echarse a atrás tendrá que explicar algo. Lo que sea, pero algo. Tengo ganas de saber, para bien o para mal, que es ese algo dentro del saber. Va a ser divertido saber que dirá de mi. En una mala, acepto de muy buen grado la Condena que se me quiera imponer. No tengo Antecedentes Penales, creo que soy casi “blanco”. A la Cárcel no voy. Si me dicen que voy a la Cárcel, al momento les firmo el trato.

Los calabozos de los nuevos Juzgados son otra cosa, más como un moderno Matadero Municipal impecablemente limpio. Maniatadamente limpio, salvo el calabozo y nuestros baños. Mientras pienso en esto y en lo que diré cuando esté delante del Juez, entra mi Abogado y comprueba que estoy aparentemente tranquilo. Me dice “que va a intentar hacer un trato“. Le dejé que hiciese su trabajo, dentro de haber confesado y de que volvería a hacerlo para no callar mi verdad. Ahora solo me quedaban unos minutos para salir a la calle, que ver el final del túnel tan claro lo mitigó todo. A la media hora vuelve muy satisfecho mi Abogado con unos papeles en la mano. Me propone “40 horas de servicio a la comunidad”, si reconozco “Insultos y Amenazas”. No era precisamente lo que esperaba. Parece ser que mi querida madre no ha conseguido parar su arrebato y espera que públicamente le dé la victoria de una guerra tan larga, tan fácilmente, que me he negado a aceptar semejante injusticia. Según me comentó el Abogado, “es un muy buen trato, no es normal un trato así”. Debe serlo, cuando soy sentenciado sin ser escuchado.

Me lo ofrecen desde los calabozos sin ser subido ante el Juez de Instrucción. Sabía que esto no sería como en las películas, que estamos en España, pero esto es muy distinto a lo que pensé que sería. Parece ser, que la discriminación positiva que las mujeres no comentan en sus charlas sobre igualdad en los Pub’s, las autoriza penalmente a condenar a hombres en caso de denunciarnos. Para mí supone más que una bofetada, supone tener que reconocer que mi madre tiene la razón y es tal la impotencia que me supone, que no he podido aceptarlo. Por tanto, me suben y era una Jueza, no un Juez. Me preguntó y le reconocí los Hechos. El precio de la batería del coche supone que me acusen de cocainómano. Intento explicar el fin de los sesenta euros y arreglarlo “solo reconociendo que fumo porros”. Me pareció que no se lo creía ni mi Abogado. Soló pude mencionarle el rasguño de la muñeca, que inflamada, le presenté como justificante. Surge el problema de dar una dirección a efectos de comunicación y avergonzado, tuve que indicar que no tengo ninguna, que no conozco a nadie en la ciudad que figura como mi ciudad natal. La Jueza, comprensible, le enjaretó mis cartas al Bufete de mi Abogado, que incrédulo, veía todo el trabajo que le estaba dando por no haberle hecho caso.

Me dan la libertad y salgo de los Juzgados, pensando solo en marchar de Oviedo. La Orden de Alejamiento no me permite recoger mi coche por que está aparcado “a menos de 300 metros de mi victima”. Desde los Juzgados vuelvo a Comisaría a preguntar, que cuando llego, no pude evitar pensar como un preso que ayer quería estar fuera y que ahora imagina que dentro de los calabozos hay otros detenidos. Quizás todavía estuviese mi colega. Entré y hablé con el policía de Guardia, que me hizo esperar. A los cinco minutos, dos policías me acompañaron a la casa de mi madre, con quienes hablando, uno de ellos se dio cuenta que tengo acento canario y resultó que había estado destinado en Las Palmas, que al preguntarme “¿por donde viví?” y contestarle que “en el barrio de la Isleta, al lado del Bar Mojo Picón“, le debí de recordar sus identificaciones por la zona.

Cuando llegamos, la Denunciante contemplaba desde la ventana aparcar el coche-policial con los cristales tintados, queriendo intuir el interior, pero no le dio tiempo al tener que abrirles el portero automático. Su cara me lo dice todo. Conozco bien sus distintas caras apáticas. Si en algún momento en el calabozo pensé que mi madre se retractaría, estaba equivocado. Su cara era de orgullo. No puede evitar ser una “Cativa”, ni yo dejar de serlo. Apelándo a los policías por el dolor de mi victima, les pedí que “por favor, fueran ellos quienes subieran a por lo único que necesitaba, que si no les molestaba, no quería ver a mi madre”. El problema de recuperar el pen-driver donde guardo mi Curriculum, era mi única preocupación, mi máxima necesidad. Me costó mucho hacerlo y mis pocos conocimientos informáticos me obligaban a querer recuperarlo, para no tener que volver a depender de alguien que me lo pueda volver a hacer. El policía sube y baja rápido, trae el pen-driver y un neceser de aseo que mi madre le ha dado y parece ser, que ella tenía mi ropa preparada para que me la llevara. Que lastima que haya fallado en su último desprecio a su hijo. Quizás la Celestina también estuviese arriba con ella y supongo que se habrá quedado con las ganas de verme. Con esto, nos vamos al aparcamiento del Hotel la Gruta, donde estaba aparcado el coche. Como no tiene batería, necesito llamar a la grúa y los policías llamaron por la emisora. Llega la misma grúa que me asistió una de las veces y me alegra ver a alguien conocido en semejante trance. Cuando el coche ha arrancado, he pensado que será la última vez que pisaré la calle Fuertes Acevedo. Me voy sin mirar atrás.

Una vez me alejé, me dirigí a Avilés. Supuse que allí habría un Albergue o algo así. No quiero que nadie en Oviedo me vea en esta circunstancia temporal. Tampoco quiero ir a Gijón, ya que es la ciudad más industrial y donde me gustaría vivir mas adelante. Después de 10 años en Canarias, no pienso marchar fuera de Asturias y menos a la espera de Juicio, que si me voy, sería para buscar trabajo, como para encontrarlo y tener que volverme.

En medio de la autopista me tengo que detener, no pude evitar llorar. Nunca había llorado así en toda mi vida, ni cuando murió papá. Supongo que es normal viendo el cambio que ha habido, en comparación a lo que había antesdeayer. Llorar es bueno, que después de llorar e intentar seguir llorando, reinicie la marcha. El coche lo aparqué a las afueras de Avilés, ya que es una Villa pequeña y todas las calles parecen céntricas. A la primera, encontré una zona gratis para dejarlo en oblicuo, donde me será fácil sacar el coche y una vez fuera, tengo una cuesta para dejarme caer y arrancarlo sin batería. Apunté la dirección para que no se me olvidase, calle Fuero de Avilés.

Quitándome el coche de encima, me he puesto a andar y he preguntado sin tapujos por el Albergue de indigentes, que acabé en la avenida Cervantes, en el Albergue Pedro Solis, un histórico edificio con un magnífico Voluntario Hospitalero que lo regenta. Tras preguntarme y contarle lo que me había sucedido estos días, finalmente me confesó “que aquello solo era un Albergue de peregrinos”. Al verme que estaba agotado, antetodo por haberme hecho perder demasiado tiempo contándole mi historia, el hombre se apiado de mi y me propuso extraordinariamente, “dejarme dormir una noche allí”. Mi cara se lo expresaría todo, que al final se informó a donde tenía que ir, “a la calle de la Estación”, donde está el Albergue que dirige Cáritas. Cuando nos despedimos, me quiso dar cinco euros que no le acepté. Bajando por la calle de la Ferrería me he encontrado una Iglesia románica y a un joven Monje con el sayo de los Franciscanos barriendo la puerta. Por su saber llevar el hábito, me ha recordado a Carmelo Gómez en la película Oviedo Express (2.007). Pensé que él sabría decirme donde estaba el Albergue, pero el hombre no lo sabía. Le hablé con tanta naturalidad que intuyó que quería una limosna. Me daba dos euros, con tanta humildad, que me dio vergüenza. Esto solo puede pasar en Asturias, aunque el Hospitalero y el Monje fuesen gallegos.

Una vez encontré el Albergue, subí y hablé con el Trabajador Social. Me ha llamado mucho la atención que fuese un gay con pluma. A mi no me supone ningún problema, pero me imagino la homofobia del colectivo al que pretende ayudar. Al principio me parecía un poco sorprendido, como si me conociese, que me incomodó, pero poco a poco le fui explicando toda mi actual situación, menos la Denuncia de mi madre. Lo primero que hizo fue tranquilizarme, “no iba a tener problemas para acceder al Comedor Social”. Con ello, “me garantizaba las comidas”. Me dijo que “el Albergue estaba lleno” y aquí el sorprendido fui yo. No había lugar a dudas y a pesar de que se lo volví a preguntar, me tuve que conformar con sus explicaciones y su empatía resignándose “a la cruel realidad”. Lo gracioso vino después, cuando me dijo que “la estancia habitual era de tres días”. Tres días al mes.

Tú entras el día 1 y el día 4 te quedas otra vez “en la calle” y hasta el día 4 del próximo mes no tienes derecho a volver al Albergue. Las camas se reparten entre los primeros que estén en la calle a las 8:00, teniendo en cuenta los que salen de disfrutar los 3 días, por tanto hay que madrugar para no quedarse fuera. Menudo sistema. En algo me consoló, cuando me aseguró que “no creía que yo fuese a tener problemas para ser “renovado” más tiempo“. La estancia es de tres días, pero los Trabajadores Sociales hacen semanalmente “Reuniones Profesionales”, donde comentan los distintos casos y “amplían las estancia” a determinados “usuarios”. Después me preguntó “¿la localidad donde estoy empadronado?”, que es Oviedo, en la casa de mi madre. Me explicó algo sobre los empadronados en otras Comunidades Autonómicas, pero como no es mi caso no me enteré bien. Lo que si me recalcó fue que “pidiese cita para la Trabajadora Social que me corresponda por mi empadronamiento”, osease, Cristo-Buenavista.

Jamás me lo habría imaginado, que quien no quisiese dormir en la calle tuviese que hacerlo por falta de medios. No creo que le cueste tanto al Ayuntamiento de Avilés, un lugar habilitado permanentemente para dormir para los indigentes, que todos ellos se han estado gastando el dinero a manos llenas en tonterías, para luego comprobar esto. El Trabajador Social me sacó a ver las instalaciones sin haber acabado de responder mis dudas, que “para eso ya tendré tiempo para preguntárselo a la Directora, que es quien manda aquí”.

El Albergue se encuentra en un edifico histórico de la calle de la Estación y según me ha explicado el Trabajador Social, fue una donación de su propietaria a Cáritas. El edificio ha recibido una remodelación total ajustada al fin al que se destinó. En la planta baja está el ropero, aunque en primer termino está el ascensor y la caja de la escalera. En el segundo piso está la sala de la televisión, los baños de los “externos”, unos despachos y algunas de las habitaciones de los “internos”. El segundo piso está el cocina y el comedor, los baños con duchas de los “internos”, la sala de estar de los “seguimientos”, la sala de espera de los aspirantes a “internos” y el despacho donde nos atienden a todos. En el tercer piso están el resto de habitaciones para los “internos” y el cuarto piso son las habitaciones de los “seguimientos”.

Después, me dio todo lo necesario para que me diera una ducha, en dosis, desechables, reutilizables e incluso un peine nuevo. El champú y el gel en sobres individuales. La maquinilla de usar y tirar, como la esponja espumosa. La toalla hay que entregársela para que la vuelvan a lavar y el peine se lo devolví sin estrenar. Salí nuevo. Al poco, fue la hora de la cena y todos los presentes entramos en el Comedor Social, donde pudimos comer una sopa calentita de fideos y pescado con lechuga. Cuando terminamos, pregunté “¿si había que hacer algo?”, entiéndase por limpiar, que uno de los muchachos que habían estado sirviéndonos me dijo orgulloso que “era tarea suya”. Había pensado que eran Voluntarios, como los que salen por la tele, pero no son voluntarios, ellos son los “seguimientos” que me decía el Trabajador Social, personas que están ingresados para desintoxicarse de sus adicciones y tienen como responsabilidad hacer las tareas, “aunque no todos tiene adicciones”. Pues ahora yo también quiero ser “seguimiento”, está claro, mejor que me estén “renovando” cada tres días. Como no era el lugar, ni el momento, ni la persona adecuada, dejé estas preguntas y otras, para otro día, ya que no tengo pensado irme a ninguna parte.

Después de cenar, me fui a despedir hasta mañana del Trabajador Social, que estaba sentado en su Despacho. Me ha preguntado “¿donde iba a dormir?”, que le he contestado que “en mi coche”. Se ha aliviado que tuviera coche y me ha “pronosticado mal tiempo”. Me está cayendo bien este guaje. Me parece increíble que deba dormir en la calle, mientras él se conforma con que tengo coche. ¿Y si no lo tuviese? A saber a lo que llama mal tiempo. ¿Y si hiciese una tormenta que de verdad anegase la calle Galiana? ¿Que pasaría entonces?

Pensé en pedirle una manta, pero al final no me atreví. La noche ha estado agradable, que no pensé que fuese a hacer frío. Eran las 22:00 cuando me fui a dormir al coche y hacía frío. Mi coche es un seat córdoba cinco puertas, color turquesa, de 1600cc-75cv., con matricula de TF-6500-BU, que consume mucha gasolina como para encender mucho la estufa.


<Viernes, 26 de febrero 2010

DIA 2

Esta noche es la primera vez que me he visto durmiendo en el coche por necesidad y de las pocas veces en mi vida que lo habré hecho. Durmiendo en el coche, lo primero que me ha pasado esta madrugada fue una autentica emergencia, una cagalera producto de los nervios y el olor de la calefacción del coche estando estacionado. Casi no me dio tiempo a levantarme e ir hasta detrás de la caseta de obra que está en el descampado de detrás, descubriendo que hacia una semana habría sido la última vez que se uso para cagar. A la primera, me di cuenta que no tenia ningún papel higiénico en el coche y usé los gallumbos, en la segunda me quité la camiseta y la utilicé. Hubo una tercera y me quedé para el arrastre. No he podido evitar acordarme del acoso escolar en el Colegio. Como se reirían de mi si se enterasen. Que razón tenían, pero esta vez les hundiría sus caras en mi cagada. No tendría nada que perder, e intentarlo, me serviría para desahogarme o recordar como me vencían.

Salir del coche fue una tragedia por el frío que hacía, dejar mientras la puerta abierta una desgracia. Qué frío y yo solo con un chaleco para taparme. Solo de pensar como me puedo tapar con un chaleco, lo único que tengo, me maravilla. Si lo cierras, no te tapa nada y si lo extendieras, tienes dos agujeros por los que te entra todo el fresco. Por otro lado, es una gran suerte haber salido de casa detenido con mi tres cuartos de GORE-TEX, un tejido que impide entrar el agua y permite salir el sudor. Lo compré unos meses antes de marchar a Canarias y de aquellas me costó 85.000 pesetas y eso que estaba de oferta por ser gris. Costaba 150.000 pesetas y el motivo de la oferta era que estaba fuera de temporada y de catalogo, por que en caso de un accidente su color dificultaría la localización a los Servicios de Rescate, por mimetizarse con las piedras y que ahora es recomendable llevar colores vivos en la ropa de montaña. Una tontería que me sirvió para llevarme una cazadora, con la que he aguantado con ella puesta el frio matutino en las Cañadas del Teide o el calor vespertino de Arico y para saber que iba mimetizado.

Hoy tengo que atreverme a pedir una manta en el Albergue, que para eso están ahí. Si no me atreviese me voy a terminar muriendome helado. Parece ser que esta experiencia me va a tener que motivar para romper tabús y pedirle ayuda a alguien. A alguien que no conozco, nada más y nada menos. Pedirlo y que me puedan decir que “no”. Ver que no pasa nada por pedir una manta a un Trabajador Social por que tengo frío y duermo en un coche, sino me voy a morir de verdad. No me tiene que dar vergüenza, ni pedirla, ni cogerla.

En estas, me dieron las 04:00. Me era imposible estarme quieto con el frío que tenía, pero no me levanté hasta las 06:15 porque hasta las 08:00 no abren el Albergue y solo me consolaba pensar que fuera cierto que me podría duchar después de la emergencia. Me deprimía pensar en dar vueltas con el poco dinero que tengo, que seguro me lo gastaría en un café con leche muy caliente, con unas gotas de coñac. Me levanté para entretenerme y parar de pensar. Salí del coche con la boca seca y ganas de fumar un cigarrillo que no tenía. Con la boca tan seca, que ni el pequeño trago de agua que le di a la botella vacía sirvió para nada. Fui por la calle pidiendo un cigarrillo a todos los hombres que vi fumando, suponiendo que sería mas entendible pedirlo a primerísima hora y con verdaderas ganas de fumar. Funcionó al quinto intento.

A las 07:15 estaba en la calle de la Estación, a los pies del Albergue, pero hubo un imprevisto. Eramos más gente queriendo entrar en el Albergue, que la gente prevista que iba a salir. Cuando los otros aspirantes a cama han sabido que yo también quería una plaza, uno de ellos me ha mirado con cierta lastima. Era lo único que me faltaba, que un indigente me tuviese lastima, a la vez que me dio cierta vergüenza que entendiese en la situación real que me dejaba esto. Se veía que comprendía igual que yo iba a tener que pasar otra noche en la calle por la cara. Cuando la conversación sirvió para que me recriminase “no haber madrugao más”, me fui a buscar otro cigarrillo hasta que abriesen.

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Volví a las 8:00, la puerta estaba abierta y subí al segundo piso a saludar al Trabajador Social gay, que ha hecho la guardia esta noche, quien me dio permiso para darme una ducha y después me hizo pasar al Comedor Social a desayunar. Cuando ya había terminado de desayunar y estaba pensando en levantarme, se me acercó la Trabajadora Social que ha hecho el relevo, para informarme “que me permitiría que desayunase hoy y vaya a comer unos días, pero que no voy a poder cenar”. Me niegan la cena, además de la cama. Me parece increíble que no tengan una cama disponible. No me puedo creer que no me puedan dar algo de cenar. Flipo con lo del desayuno.

A la cocinera parece ser que le rompí los cálculos y habló con la Trabajadora Social, que le asintió a todo lo que ella le dijo. La cocinera estaba satisfecha por haberse comportado como si fuese una profesional de la Restauración, como si fuese una trabajadora responsable y eficaz, a costa de mi alimentación. Todo sucedió delante de mis ojos, con mucha educación, tanta que me sorprendieron hablando de mis necesidades básicas estando yo presente, dirigiendose a mi en tercera persona del singular, pero también utilizaron el “ellos” para referirse a nosotros, los usuarios. Preferí dejarlas hablando e intenté tomarme este día como mi segundo día de libertad, como para perder el tiempo distrayéndome con sus tonterías, que al final tendrán que solucionar “ellas”.

A las 8:30 bajé al primer piso, donde tienen puesta la sala de la televisión y los baños para los “externos”, como ahora me llaman. Quise ver el funcionamiento de donde tendré que desayunar mañana a las 11:00. A las 11:00 a desayunar con los “externos”, para luego comer a las 13:00 con los “internos”, que no son otros que los que disfrutan de los tres días de Albergue. Muy bien pensado no me parece, ya que seguro que quien puso esta Reglamentación nunca le obligaron a cumplirla. Me senté a ver la televisión y lo que viesen, que no era otra cosa que “Alerta Cobra, Brigada Especial de Carreteras”. Alguien propuso cambiar de canal y me percaté que por aburrimiento veríamos “Alerta Cobra”, mientras lo discutiesen, que duraría hasta que lo aceptaran.

Hasta las 11:00 me ajunté con una decena de marginales, mayoritariamente drogadictos asturianos de cuarenta años. Recelaban de mi hasta que les pedí un cigarrillo, que nadie tenía. Cuando dio la hora del desayuno, entraron la cocinera y un “seguimiento” con una bandeja con azúcar, cacao, vasos desechables y un bote con el cuello estrecho lleno de galletas maría, un termo de café y otro termo con leche. Se fueron y todos los drogadictos se tiraron a la mesa donde lo dejaron. Di un poco de tiempo y me quedé sin leche y con solo las galletas rotas del fondo del bote, donde todos habían metido la mano para extraerlas. “Cuando se acaba, no hay más”. Probé el café y me tuve que conformar con haber desayunado a las 8:10. Me he quedado sorprendido comparando lo que he vivido hoy, con los reportajes que tengo visto sobre Exclusión Social en la televisión.

A las 11:30 no sabía que hacer hasta las 13:00, que me fui a IMASA, una Empresa del metal que está en la entrada de Avilés, al lado de la Ria. La Encargada de los Recursos Humanos me dio esperanzas hace un mes y en esta empresa es en la que albergo todas mis esperanzas para finalizar esta situación a corto plazo. Hoy, me ha vuelto a dar esperanzas para dentro de 15 días.

En una hora estaba de vuelta en el Albergue para esperar que fuese la hora de la comida y sobretodo, pensar que iba a hacer por la tarde, después del fracaso de conseguir una plaza para dormir y tener que ir al coche sin cenar. En el Albergue, un chico de Avilés me ha hablado del Centro de Empleo Europa, donde hay Asesoramiento Laboral, te ayudan con el Curriculum y demás bregas de buscar trabajo. Mi prioridad es conseguir fotocopias de mi Curriculum. Cuanto antes consiga un trabajo, antes terminará esta historia.

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El contratiempo de no haber madrugado me supone estar otra noche en la calle, durmiendo en mi coche. Pensándolo mejor, me supone dos noches, hoy y el sábado, si no quiero perder un día de cama descansando inútilmente el sábado, que me hará falta el martes para dejar Curriculums por Avilés. Estar en el Albergue no me soluciona nada, pero si entro el domingo, podré descansar en una cama para el lunes, tendría el martes y me quedaría el miércoles por la mañana, por si me tuviese que marchar a Oviedo o a Gijón por la tarde, siempre y cuando, no me “renovasen” en la “Reunión Profesional”, ya que el Trabajador Social no me lo aseguró al 100% y lo de la cocinera me ha asustado. Hoy, puedo aprovechar el último día laboral, el fin de semana podré tenerlo todo preparado para dejar Curriculums, descansaría en el Albergue la noche del domingo y la próxima semana, dedicarla íntegramente a buscar trabajo. Con este cálculo, hoy y mañana también tendría que ir al coche y el miércoles, Dios quiera que me “renueven” o que me convierta en “seguimiento”.

Después de comer, me fui hasta la Biblioteca de la Casa Municipal de la Cultura. Me ha dado tiempo a abrir el correo electrónico y ver que no tenia mensajes nuevos. Que lento iba Internet, que entre esto, entrar abrigado, el aire acondicionado y las ganas de fumar, me ha dado un bajón de tensión que me tuve que marchar a tomar el aire. Mi preocupación me esta agotando. Como tenía tiempo y me quedaba de camino del Centro de Empleo, me pasé por el Albergue de Peregrinos a saludar, pero estaba cerrado. Seguí adelante y me puse a dar vueltas a pedir un cigarrillo, hasta que me sacié de que no hubiese gente fumando por la calle y me fui al Centro de Empleo, donde tienen ordenadores y una Monitora para asesorarte. Da gusto estar con personas alegres como la Monitora, que me sorprende que me sorprenda después de estos últimos meses, el gusto que da estar con personas alegres. Con el pen-driver casi consigo sacar mi Curriculum, con muchos problemas, me resulta difícil, hasta que me vi obligado a preguntarle a la Monitora y veo como ella lo hizo tan facilmente. Me ha hecho veinte fotocopias en un papel y con una impresión realmente magnífica. Después de estar un rato viendo en Internet las paginas de empleo, me voy contento de saber que aquí podré ver también el correo y que en la Biblioteca podré navegar. Todo marcha bien, solo falta encontrar un trabajo. Salí y me volví a la Biblioteca a pasar el rato releyendo el periódico, esta vez sin la chaqueta puesta. He estado hasta que me he aburrido y marché pensando en no volver más por hoy.

No eran ni las 20:00 y ya era noche cerrada, tan negra, como el carbón negro. Con el miedo que siempre me ha dado la oscuridad, me vi obligado a pedir tabaco a desconocidos por la calle. Al final no pedi la manta. Mejor no pedirla aun, esperar al domingo que estaré adentro y no comprometerlos si no tuviesen y me tuvieran que decir que “no”. Prefiero elegir un momento mas apropiado para pedirla, en definitiva, joderme un par de nochesSupongo que antes que yo, muchos han pasado la noche a la intemperie y no se murieron por ello.imwtzetges

Mientras estoy acostado dentro del coche, veo a la gente salir de los edificios de enfrente. Los coches se paran y al rato aparece una chica arreglada que se sube y se van juntos. Desde el anonimato de estar dentro del coche, con los cristales devolviendoles el reflejo de lo que está detrás de ellos, me siento solo. Muy solo. Extremadamente solo. El veredicto está marcado en las palabras de mi madre. Nada que no me hubiese reprochado, ni experimentado antes, pero esta vez es distinto. Esta vez compruebo en mi piel, esta verdad demoledora. Parece mentira, pero siempre puede ser peor, siempre puede ser más grande, siempre puede ser nuevo.  Lo bueno es que más abajo no puedo ir, ahora solo queda ir hacía arriba. Estoy liberado, lo que pasa es que solo llevo horas y necesito fabricar todo lo normal y no sé, ¿cómo?


<Sábado, 27 de febrero 2010

DIA 3

Llegó el filo de la medianoche del viernes y se notaba que iba a haber fiesta por Avilés, que esperé para unirme a la 01:00, para pasar lo mas desapercibido posible. No me pensaba quedar en el coche toda la noche con el frío que corría, sin dormir hasta las tantas y con el estomago vacio. Una buena borrachera me haría olvidar todo lo que estoy viviendo y me sentaría bien. En la lejanía se oían voces que anunciaban fiesta. Salí y lo pasé bien, bebiendo de todos los vasos abandonados y fumando todo el tabaco al que me invitaron.

Me desperté el sábado a las 15:00. Hacía sol y me tuve que salir fuera del coche del calor que hacia dentro. Con el frío que he pasado, jamas pensé que sentiría tanto calor que me dio rabia no haberlo podido disfrutar más. Era ya tarde para ir a comer al Albergue y mejor no ir de amanecía a pedir comida. Después de una hora buscando un Bar que fuese apropiado para leer el periódico y encontrarlo, entré, pedí y me senté, leyendo estas tres noticias.


Amigos del País analiza la lucha contra la pobreza y la exclusión//elcomercio.es//27-02-2010


En Avilés va a ver una serie de Charlas durante el 1, 8, 15, 22, 29 de marzo, con el titulo “Por la lucha contra la Exclusión Social”, que se realizaran en el Palacio de Valdecarzana. La presentación será a cargo de un Licenciado en Psicología, con “El sufrimiento psicológico en la exclusión social”. El día 8, será la Concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Avilés, con la ponencia llamada “Administraciones públicas y responsabilidad social”. El día 15, una Antropóloga abordará “La sociedad de la exclusión”, en la que quizás participe el Arzobispo de Oviedo. El día 29, el Cronista Oficial de la Villa desarrollará unas “Reflexiones sobre la caridad”, acompañado del Coordinador de Cáritas en Avilés.

Ahora que oficialmente pertenezco al Colecto en Riesgo de Exclusión, todo esto me suenan a tecnicismos, pero me gustaría asistir a la charla sobre el sufrimiento psicológico, a ver que pauta contempla y como me afectará esto. El día 22, debe de ser la cena de gala por que no hay programada ninguna charla. Quizás acuda. Paso página y veo que la pobreza está de moda.


«Me avergüenza que famosos se hagan pasar por sin techo en la tele»//elcomercio.es//27-02-2010


Aquí, el Presidente de Cáritas de Asturias, que lo es también a nivel nacional, habla sobre el polémico reality “Invisibles” de Antena 3, donde cinco famosos vivirán unos días como indigentes y acabaran respondiendo a todas las preguntas de los periodistas en el plató, y si tuviesen audiencia, en tertulias afines. A mi en particular, me parece bien, habiendolos visto a todos ellos aparentando durante tantos años y ahora verlos en situaciones ridículas por que quieren volver a estar en el candelero. Puede ser divertido y toda una cura de humildad. Quizás, para mi también sea una cura de humildad. La noticia me da para mucho que pensar, ¿Me veré en situaciones ridículas? ¿En cuales? ¿En cuantas? ¿Con quienes? ¿Hasta donde llegaran? Lo que si espero es que a nadie le parezca divertido.

Leyendo el final, puedo ver por que la Iglesia Católica ha mejorado la percepción sobre ella, gracias a la Obra Social de Cáritas. Su Presidente habla de “dignidad”, que en mi caso, la siento todavía mía. Habla de “frivolización” en estos tiempos de pobreza. Se desmarca de palabras como “asistencialismo”, que de por si ya suena mal. Cáritas se ha convertido por méritos propios en el único interlocutor que conozco que busca alguna solución para los más “pobres”. Su respuesta al problema es; “que recuperemos la autoestima”, “darnos las herramientas que cada uno necesitemos” o “defender nuestros Derechos”. Lo que si que no le perdono al Presidente de Cáritas es que no conozca a “John Cobra”, que entonces no conoce al “Batu”. El año pasado, “Batu” colgó un vídeo en youtube que fue todo un éxito en Gran Canaria, por encararse como solo un verdadero ruinilla canario podría hacerlo a un youtuber ultra de Valencia. Espero que la calle en Asturias no sea asi.


Asturias, preparada para el ciclón ‘Xynthia’//elcomercio.es//27-02-2010


Al llegar a esta noticia me he quedado helado, Asturias está en Alerta Roja por la llegada de un ciclón extra-tropical llamado “Xynthia”. Normal que haya pasado tanto frio. En Canarias son frecuentes las alertas de este tipo, pero estoy alucinando que me hayan dejado durmiendo en la calle estas dos noches. Es que no creo recordar estando yo en todas las alertas que viví, que hubiera habido vientos en la isla de referencia de La Palma de 190 kilómetros por hora. Yo había oído que Bienestar Social pagaba pensiones para las personas sin recursos, también es verdad que lo había oído siempre en fechas Navideñas, pero en Asturias predicciones de vientos de 160 km/h, olas de hasta 6 metros y el 112 preparado, es para creer en Papá Noel. No sé de que me sorprende, uno piensa que las Instituciones funcionan, hasta que recurres a ellas y siempre compruebas que todo funciona igual. Mientras leía el periódico, oí en la Televisión del Principado de Asturias, como utilizaban la palabra “ciclo-génesis explosiva” para referirse a la que me viene encima, que me recordó a mas de una película en la que científicos norteamericanos desarticulaban el fenómeno. ¿Donde estarán esos científicos que no están ya aquí? Lo mas gracioso de todo, es que lo peor será esta madrugada. Así que si he pasado frío, esta noche será lo peor. Y aquí tenemos el mapa meteorológico que muestra el ojo de “Xynthia” camino de Avilés.


MAPA METEOROLOGICO DEL 27/02/10

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Después de tomar el café, me quedaban 2 euros y 37 centimos, que en un kiosko me compré para cenar; un par de palmeras de chocolate y 7 gominolas. Los 2 centimos los he tirado y así ya me despreocupó del todo del tema monetario, pero no del problema de la gasolina. El tanque de la gasolina está mediado. Lo único que puedo añadir en este inventario es que el teléfono que tenia apalancado en el maletero, está cargado con 10 euros y todo esto es mi capital. Para aliviar la noche, he estado media hora buscando tabaco y me da la impresión que en Avilés ya notan la Crisis, ya que solo he conseguido un cigarrillo. Tengo que joderme hasta mañana por la mañana.


<Domingo, 28 de febrero 2010

DIA 4

Storm-Chasers-Reed-Timmer

He pasado la noche jodido, pero que muy jodido. Ha hecho un viento tan fuerte que me ha zarandeado con el coche entero, que solo el ruido metía miedo. A partir de las 03:00 estaba tan aburrido de querer quedarme dormido, después de estar durmiendo ayer hasta por la tarde, que me arrepentí de no haber aprovechado esta noche para volver a emborracharme. A las 05:00 salí del coche a buscar a alguien para pedirle un cigarrillo y a nadie encontré con el viento que hacía por la calle. Me volví a tumbar entumecido por el frio. Qué razón tenía el Trabajador Social gay cuando me pronostico que “iba a hacer mal tiempo”. A las 06:30 me fui a colocar en la puerta del Albergue y no había nadie esperando, normal, habiendo un ciclón extra-tropical suelto. Dieron las 08:00 y no llegó nadie más. ¿Cuantos asturianos habrán hecho cabilas en esta puerta? Una Trabajadora Social abrió la puerta y he entrado a sabiendas que a cuatro personas les tocaba salir y me ha dado Albergue para 3 días. Tres días al mes.

Estaba contento de no volver a dormir en el coche, de ir a dormir en una cama con mantas y si pudiese pondría la calefacción a topé. Lo siguiente fue darme una ducha caliente para irme a la sala de la televisión y preguntar sobre mi situación al resto de “internos”, que si no me aclarase con ellos, como así fue, a las 11:00 se lo preguntaría a los “externos”. A la que preferí no preguntarle nada fue a la Trabajadora Social y ni mucho menos, hacerle perder el tiempo a la Directora con preguntas básicas.

Así qué entre los que se iban a quedar a ver “Alerta Cobra”, me fui informando de lo que necesitaba saber. Primero hablé con uno, que aparte de llamarse Gregorio y ser un indigente de más de 50 años, presumía de ser “carrilano”. Después vino la explicación de qué es un “carrilano”. Pues nada más y nada menos que una persona que va en el “carril”, de Albergue en Albergue. Me he quedado sorprendido de que Cáritas consienta algo así. Satisfecho de haber captado mi atención, continuó queriendo impresionarme. Como la conversación estaba animada, otro “interno” que se llama Ambrosio, tendrá unos 40 años y me pareció que estaba borracho, me preguntó que “¿de donde era?”, que le contesté que “soy asturiano”. Me explicó que si en los papeles de empadronamiento no fuese asturiano, aunque lo sea de nacimiento, tendría menos derechos en los Albergues, peor es para los que están empadronados en otras Comunidades Autónomas, sean o no sean asturianos. Mi acento canario no le cuadraba y me lo volvió a preguntar, a lo que indignado se lo repetí. Al darse cuenta que verdaderamente soy asturiano, me preguntó “¿donde estaba empadronado?” y me acordé que el viernes el Trabajador Social gay me lo había preguntado. “En Oviedo”, le contesté. Me explicó que “debía de ir hasta el Albergue de Oviedo, que allí es donde tienen la “obligación” de ayudarme”. Claro está que Avilés no es la ciudad donde estoy empadronado, pero teniendo en cuenta que tengo una Orden de Alejamiento de mi empadronamiento, no se cuál es mi ciudad si no puedo estar en mi residencia y no entiendo de que les puede servir mi empadronamiento a los Trabajadores Sociales. Yo regreso de una región ultra-periférica de la Unión Europea, con la seguridad de no querer vivir ahora en Oviedo y se me viene a denegar la libertad de vivir por Asturias, qué pensar en otras Comunidades Autonómicas es absurdo, si sólo mi Oviedo tiene la “obligación” de ayudarme. No me puedo quejar de ser de Oviedo y debo de dar las gracias de estar empadronado en Asturias.

Ahora con más calma, tenia ganas de informarme de este sistema de Albergues al que ahora perteneceré y como se hace para no dormir en la calle. En Asturias hay tres Albergues y el de Cudillero que no cuenta.

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  • En Cudillero, hay un Sacerdote muy apreciado por que deja pernoctar una noche a los “carrilanos”, a quienes les da cinco euros.
  • El Albergue Municipal de Oviedo, el Cano-Mata-Vigil, a los empadronados en Asturias les dan cinco días de cama y solo tres días a los empadronados en otras Comunidades Autónomas. Allí, el Trabajador Social Marcos es quien da las “prolongaciones de estancia”.
  • En Gijón hay dos Albergues. El Albergue Covadonga que “está muy bien” y el Albergue nocturno de la Cocina Económica, “donde van los drogadictos”. Los dos Albergues te dan los mismos días, te dejan dormir siete días si tienes papeles de asturiedad y cinco si no los tienes. Para pedir cama no puedes ir a los Albergues, hay que ir a la Oficina de Información al Transeúnte en la avenida Constitución y cuando vaya es mejor que me atienda una Trabajadora Social que se llama Mónica, para que sea ella quien me dé las “prolongaciones de estancia”. Si fuera directamente a hablar con los Responsables de los Albergues no serviría de nada y me mandarían a esta Oficina, pero si fuese por la noche que está cerrada o los domingos y festivos que no abren, me dejarían dormir en cualquiera de los dos, pero cuando abriese esta Oficina tendría que pasarme para que me dieran un Vale.
  • El Albergue de Avilés, que es el único que nos dan a todos, tres días al mes. Cada vez que lo oigo, no puedo evitar repetirlo en voz alta, que cuando lo digo, le hago gracia a quien me lo haya dicho. Sobre la Directora, que se llama Luisi y es Trabajadora Social, todo fueron malas palabras y aquí es quien da las “prolongaciones de estancia”.

Una cosa me dijo que tenían todos los Albergues Municipales en común, en caso de que consiguiera un contrato de trabajo, todos los Albergues están obligados a proporcionarme una cama y tenerme “interno” hasta que cobré. Que pasada los Servicios Sociales y que eficacia calculando las posibles eventualidades, si en Gijón existe hasta una Oficina especifica para atendernos. Que raro me parece que la Oficina no esté en uno de los Albergues, supongo por tanto, que están muy bien coordinados. Parece ser que el Trabajo Social funciona mejor de lo que Ambrosio me quiso hacer creer y que aquí hay más control del que él se imagina.

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Por ultimo conocí al único que parecía “normal” de todos lo que había en la sala de la televisión, un asturiano de 60 años que se llama Agustín y me vino a contar lo que quería oír. Agustín me ha hablado del “Salario Social Básico”. No todo van a ser malas noticias, pero para este “subsidio” tengo un problema, necesitaría llevar dos años empadronado en Asturias y solo llevo 6 meses desde que regresé de Canarias. En algo me quiso aliviar Agustín, si tuviera derecho a solicitarlo, el Principado está tardando más de un año en contestar para concederlo y todavía no han empezado a cobrarlo los que están en mi misma situación y presentaron la documentación en diciembre del 2.008. Así que sumando este año, con los 18 meses que me quedan de antigüedad en el padrón para tener los dos años, teniendo en cuenta unos cuantos meses más por la ley de Murphy, tienen que pasar 3 años para que me concediesen este “subsidio”, tendría yo 36 años, allá para el 2.013. ¿Que esperan los Servicios Sociales que haga yo durmiendo tres días al mes en el Albergue hasta entonces? Y mientras, ¿que esperan hacer ellos?índiztbtbtece Con el cuerpo que se me quedó, solo le faltó a Agustín echarme las cuentas de que me faltan 12 años para poder solicitar el “subsidio de desempleo” de “Renta Activa de Inserción”, la “R.A.I.” para mayores de 45 años, para rematarme, pero el cálculo se lo eché yo antes, que sirvió para que se riera él y me riera yo. Vaya despropósito y con la experiencia de haberme visto durmiendo en la calle con un ciclón, ya me lo creo todo mejor.

Con ello, no les vale con que sea un asturiano que me tuve que ir exiliado 10 años a trabajar fuera de Asturias y al regresar por la crisis del ladrillo, me encontré con esta papeleta familiar inexplicable ante un desconocido, pero supongo que habitual ante los Psicólogos y los Trabajadores Sociales. En Canarias nunca conocí los Servicios Sociales y Agustín me lo resumió como que “en Gran Canaria tenía todo el Derecho a recibir “prestaciones”, pero que en Asturias debería esperar 2 años”. Le puse a Agustín el ejemplo de los inmigrantes, pero “ellos si cumplen los requisitos de empadronamiento que solicita el Principado”. Pensándolo después, supongo que este será uno de los motivos por lo que se crea racismo entre los españoles, que en este caso, es provocado por los mismos que lo quieren erradicar. Una falsa xenofobia, por que a bien seguro si se lo quitasen a ellos, no me lo darían a mi.

Anexos a la sala de la televisión hay unos despachos, donde hace unos meses un Voluntario hizo un taller de personalización de camisetas, que en un momento de la conversación, un drogadicto que se llama Jerónimo, nos interrumpió presumiendo de ella, que quienes participaron nos mostraron las suyas con temáticas propias de su juventud o simplemente infantiles, un tanto siniestras por su torpeza. Como no tengo nada de ropa, me he interesado por este Taller para conseguir una camiseta. Jerónimo me dijo “que fue hace seis meses y que no lo han vuelto a hacer”, que viendo lo orgullosos que estaban quienes las portaban, incluso con cierta tiña hacia quienes no asistimos, me maravilla que no lo repitan con más asiduidad, teniendo a los indigentes con tantas ganas de hacerlo o de volver a intentarlo.

Fumando de lo que me invitaron, me dio la hora de la comida y esta tarde me quedaré sin Biblioteca por que cierra los domingos. Tampoco me voy a poder tumbar a echar la siesta en la habitación donde vaya a dormir, ya que para evitar robos, no se puede subir a las habitaciones hasta la noche. Lógico, viendo la fauna que entra a la sala de la televisión. Así que no me quedó más remedio que subir hasta la calle Fuero de Avilés a acostarme un poco en el coche, agotado todavía por el desbarajuste horario de la fiesta del viernes. Cuando desperté a las 17:00, arreglé el coche  para no ir a dormir y me fui dando un paseo por la Ría de Avilés, hasta el Parque Empresarial del Principado de Asturias, conocido como la P.E.P.A., que mañana será por donde empiece a dejar Curriculums.

Al terminar de cenar, bajamos a ver una película en el primer piso, con el Albergue cerrado a los “externos”. Me senté con un sueco de 45 años que se llama Sven, que me contó su vida; cocinero, habla 5 idiomas, no tiene adicciones, con el agua al cuello y casi se me puso a llorar. Entró al Albergue el jueves, por tanto tendría que haber salido hoy, pero le han permitido continuar hasta mañana que viene la Trabajadora Social Luisi, para que decida sobre él y así tendré la oportunidad de comprobar cómo funciona todo esto. Intentando consolarlo, me di cuenta que quizás debería ser yo quien le llorase. Para dejar que me contase sus penas, le conté que “mi madre me había denunciado y que había salido de mi casa con lo puesto”, para a ver si así lo animaba, que tras oírlo, me comentó que “le pidiese ropa a la Trabajadora Social”. Si solucionase el tema de la ropa gratis, sería un adelanto considerable aprovechando esta situación.

Una buena noticia, hasta que a las 23:30 bajó otra Trabajadora Social a cerrar la sala, sin ver el final de la película, ya que a esta hora se apaga la televisión, “para no molestar a los que están durmiendo”. Me ha hecho sentir ridículo, casi como un niño y aunque se lo pedimos lloriqueando, nos dijo que “no”.


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Marzo 2.010

“Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte”